México dividido en opiniones?

Donald Trump y América.

Por: Javier López Ortega

Impactantes y conmovedoras las imágenes que empezaban a circular cuando en Unión Hidalgo, Chiapas llegaba la llamada Caravana Migrante, donde claramente se veían familias enteras integrando tal contingente. Impactante por el número de personas y conmovedoras por la vulnerabilidad de los integrantes entre mujeres, ancianos, niños y bebés.

Remontemos a la historia, y Mexico ha sufrido del mismo proceso tanto de emigrantes como inmigrantes, sean por ámbitos económicos, de seguridad, de violencia, mejores oportunidades y muchos motivos más. Hoy esta caravana entre la esperanza e incertidumbre influirán hasta en las elecciones del país más poderoso de la Tierra y en muchos otros ámbitos.

Mientras tanto en nuestro país, las opiniones eran muy divididos en todos los sectores, desde un gobierno quien se encuentra en etapa de transición, hasta un pueblo que vio amenazado sus fuentes de empleo. Las redes sociales eran inundados de apoyos o rechazos, pero los migrantes eran tema central.

Vimos a un Presidente en funciones pidiendo respeto a la ley y papeles para entrar al país, y a otro electo dando muestras de apoyo. Políticos de todos los colores opinaban también, pero lo que muchos no podríamos entender es que el hambre, la necesidad no era tema de discusión y los migrantes bien o mal nuevamente nos unía pero bien divididos.

Tanto debió haber sido la necesidad de emigrar que tendrían la esperanza de que un Donald Trump los reciba para trabajar o refugiarse en su país, quien por cierto emitió su postura de manera negativa casi de inmediato. En mi opinión los pueblos y naciones de America no merecen ese trato de Estados Unidos y menos el de su presidente.

Con esto me vino a la mente aquella anécdota cuando la Madre Teresa de Calcuta tocando puertas para pedir apoyos para los pobres llega a la puerta de un importante y rico funcionario, quien al verla le escupe la cara y le pide que se vaya, sin embargo aquella mujer solo se limpia del escupitajo y le dice: “ya me diste lo que merezco y me lo quedo, pero ahora dame algo para los pobres” y siguió extendiendo la mano, y tanto conmovió aquel hombre su acción que la llenó de ayuda. Ruego que el paso de los migrantes sea digno en nuestro país y que Diosito toque el corazón de don Donald Trump para con ellos. Tiempo al tiempo!

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