Por: Armando Carrillo Romero

Tres Valles, Ver.- La tradición de la Rosca de Reyes del 6 de enero es una costumbre muy arraigada entre las familias mexicanas, pues es un motivo para convivir y reunirse y perpetuar la celebración, aunque su origen es europeo y nació en la fe católica.

En la Cuenca del Papaloapan la celebración no puede faltar, y a decir de doña Lucia Ramos y oriunda de Tres Valles, quien hace su pan de horno y en esta temporada junto con los panaderos de la zona hacen las roscas, comenta que quienes les comen el “mandado” en estas fechas son las cadenas comerciales, pues hacen el producto en volumen, lo que lo hace más barato y por eso la gente los compra, aunque su sabor no se comparara en nada con una rosca tradicional.

Comenta Doña Lucia que ellos preparan los panes sobre pedido, y hacen una que otra extra para quienes olvidaron hacer su pedido, señala que además de la competencia que representan las cadenas comerciales, se suma el costo de los insumos, que cada vez suben más.

 La rosca simboliza el pasaje bíblico entre el encuentro de los Reyes Magos con el Niño Dios y que lleva por nombre Epifanía. Su forma ovalada tiene que ver con el círculo del amor a Dios, ya que no tiene principio ni fin. También evoca las coronas de los Reyes Magos, cuya fruta de múltiples colores simboliza un mensaje de paz, amor y esperanza.

El muñequito escondido dentro de la Rosca de Reyes simboliza al Niño Jesús que los reyes no encontraban, porque la estrella desaparecía.

Se desconoce a partir de cuándo se empezó a esconder dentro de la rosca un niño Dios, esta tradición da paso a la celebración del Día de la Candelaria, donde los padrinos confeccionan un “ropón” al niño Jesús, lo visten de gala y regalan a los comensales atole y tamales el 2 de febrero.

Total6978713