Por: Javier López Ortega

Nueva Consulta…

Estrategias del equipo de transición?

El llamado Tren Maya será el gran megaproyecto que marcaría el Gobierno de AMLO en los próximos años, siendo el principal proyecto de infraestructura, de desarrollo socioeconómico y de turismo sostenible de los últimos tiempos. Recorriendo más de 1500 kilómetros en 15 estaciones partiendo desde Palenque Chiapas, pasando lugares emblemáticos del sureste mexicano como Mérida, Cancún, Playa del Carmen, Bacalar, entre otras.

En más de una ocasión el Presidente electo se ha reunido con autoridades de los 5 estados involucrados y al parecer en muy buenos términos, puesto que el ambicioso proyecto no sólo sería por la inversión de 150 mil millones de pesos anunciados, sino ha prometido generar dinámicas sociales, programas federales de apoyo a servicios básicos de infraestructura productiva y turística. También ha dicho que no se afectarán las comunidades, áreas naturales, zonas arqueológicas; inclusive ha ofrecido que el proyecto sería incluyente a grupos sociales por cualquier daño a tierras o invasión de comunidades.

 

Todo se escucha muy bien y para los que conocemos y amamos el sureste mexicano más, pues sabemos de las riquezas naturales y el potencial con que se pueda llevar al gran desarrollo que tanto se anhela en prodigiosas tierras. Además de que el proyecto no sólo es turístico, sino también de pasaje y carga, lo que para los ciudadanos de la región podría ser detonante en cuanto a comunicaciones. Aquí el detalle es que por ser la obra insignia del próximo Gobierno hay opiniones muy encontradas, desde la férrea oposición, ambientalistas que reclaman estudios técnicos, pueblos indígenas que serían afectados y muchos factores más.

Al inicio de este sexenio que está por fenecer hubo anuncio de obras de gran calado, entre ellos el famoso NAIM que jamás se terminó ni se va a terminar. En estos días, el Tren Maya fue anunciado para una nueva Consulta, muy parecido al que desterró al Aeropuerto de Texcoco. Aunque muchos analistas no ven necesario la Consulta puesto qué hay fecha para el inicio del Tren Maya, y tal pareciera que el equipo de Transición solo busca legitimar sus decisiones con dichos ejercicios.

También llama la atención que el Tren Maya está proyectado a 3 años su construcción, cuál sería en el mismo sexenio pejista, no corriendo ningún riesgo como el NAIM, a que un próximo Presidente después de AMLO lo quiera tumbar con una Consulta. Lo que más bien podemos rescatar, muy independiente de que estos ejercicios no son regulados como lo mandata la Ley, que sea una estrategia del equipo de transición antes de llegar al poder y hacer partícipes a los ciudadanos en dicha etapa. Puesto que en una ocasión analizábamos lo largo que es el periodo de transición, generando mucha incertidumbre en los sectores sociales y económicos del país.

Con la construcción del Tren Maya como el mismo López Obrador lo ha dicho, sería rescatar al sureste mexicano de la pobreza que en décadas se le ha tenido, y muchos ciudadanos podríamos sumarnos a ese reclamo y aprobar el proyecto sin necesidad de una Consulta. Hacerle justicia al sureste me viene a la mente, las palabras de aquel líder revolucionario, exgobernador de Yucatan, quien en su primer discurso lo pronunció en lengua maya, y asimismo tradujo la Constitución en maya estando preso; el gran Apóstol Rojo de los Mayas, Felipe Carrillo Puerto pidiese antes de ser asesinado: “no abandonéis a mis indios”. Muchos ansiamos que el próximo Gobierno, a los “indios” mayas y otros más, les traiga ese gran desarrollo con la llegada del Tren y grandes obras de bienestar. Pero, realmente a los “indios abandonados” se les está haciendo justicia en la 4ta Transformación? De mientras hay que ir a votar en la nueva Consulta. Tiempo al tiempo!

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