El tema de los pueblos mágicos empezó con el sexenio de Vicente Fox haciendo la declaración de 28 lugares que tuvieran las características con que el programa lograría diferentes objetivos entres ellos: generar y promocionar las artesanías, festividades, tradiciones y gastronomía; generar productos turísticos como el ecoturismo, el deporte extremo; revalorar, consolidar y reforzar los atractivos turísticos, entre otras más. Se hablaban de millonarios recursos para invertir en dichos pueblos y generó muchas expectativas en diferentes municipios y estados.

Asimismo con el énfasis con que se manejaron los pueblos mágicos, el alboroto por ser declarados como tal fueron muchos municipios y estados de la República Mexicana. Y en el Gobierno de Peña Nieto hasta 121 pueblos fueron declarados como mágicos. Entre los estados más beneficiados fueron Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Puebla, Querétaro, Veracruz y Zacatecas. Y en el 2018 alcanzó una asignación de 586 millones para el embellecimiento, promoción e imagen urbana de estos pueblos.

En el presupuesto 2019 aprobado en diciembre pasado, de manera fulminante desapareció el programa turístico que atendería a los pueblos mágicos, argumentando el Secretario de Turismo que ahora aquellos lugares tendrán que atender sus propuestas y prioridades de manera municipal y con sus entidades federativas. Pese a que en campaña el Presidente prometió atender al turismo de Mexico, la prioridad en los próximos años de su Gobierno será únicamente el Tren Maya.

El presupuesto destinado a Turismo es por encima del 120% y no habrá para invertir en el programa que tantos presidentes municipales buscaban para sus demarcaciones. Aunque repetidas veces el Presidente ha mencionado que la detonante para hacer crecer el sur-sureste será en parte su turismo, pero está claro que solamente los municipios donde pase el famoso tren tendrá oportunidad de crecer su actividad turística, cultural y de infraestructura.

Destinos como Valle de Bravo, Ixtapan de la Sal, Real del Monte, Malinalco, Taxco, Lagos de Moreno, Tlaquepaque, Pátzcuaro, Cadereyta, Xilitla, Aquismon, Huamantla, Sombrerete, Capulalpam, Atlixco, Cholula, Zacatlán de las Manzanas, Papantla, Orizaba son algunos de los municipios del centro sur que no podrán contar con recursos adicionales y que sus presidentes municipales tendrán que buscar por otro lado. Siendo muy pocos los que disfrutarán los posibles mieles que destilará el Tren Maya, entre ellos Bacalar, Palenque, Tulum, Izamal y Valladolid.

Pese a muchos dimes y diretes de los destinos de estos recursos durante 18 años, algunos políticos salieron en su defensa sin mucho éxito, puesto que la aplanadora del partido oficial determinó quitarlo. Posiblemente por la opacidad e incertidumbre con que siempre se manejaron y pues ya lo demás es analizar de más, que los redentores de la 4ta Transformación llegaron con todo a lo que oliera a moche o corrupción. Hoy los pueblos dejaron de ser mágicos y se espera la redención de los pocos del sur-sureste. Tiempo al tiempo!

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